Interesado en esta obra, un coleccionista de extraordinario buen gusto ha adquirido todos los originales que tuvieron que ver en su realización.
Puesto que forman parte de mis dibujos más queridos, y ya jamás estarán cerca de mí, me despido de ellos escribiendo su historia…

El dibujo fue hecho para esta portada de la revista ‘El Jueves’ que se muestra aquí debajo, y se publicó en la semana del 4 al 10 de septiembre de 2013. El asunto: Doña Letizia, todavía princesa, empezaba a dar muestras de comportamientos extraños, desplantes en público y de, ejem, ser un poco rarita…
La génesis de esta obra empezó una semana antes, a final de agosto.
Como todo español de bien, alarmado por las cada vez más frecuentes idas de olla principescas, propuse a la revista hacer un póster con el asunto.
Aquel verano arrasaba el activismo sin sujetador y toples (palabra aceptada por la RAE, ojo) de las Femen, e hice este boceto…
Lo edité en Photoshop para enviarlo a la Redacción y le puse un título de impacto, «Letizia cada día más porculera», a ver si me compraban la moto:
Y vaya si la compraron: al rato, llamaron para decirme que la querían no como póster sino para la portada del número que salía la semana siguiente. Que olvidara la ambientación palaciega y la horizontalidad propia de póster, y que verticalizara el dibujo para portada.
En un primer momento me pareció una pena: en ese entorno, rollo barroco de baratillo, tenía más morbo la aparición de la princesa en tetas. Pero rápidamente se me pasó, y me puse a la faena.
En un A3 (de ahí la arruga de haberlo guardado plegado), éste de aquí debajo fue el primer intento de verticalización. Como puede apreciarse, abandoné y dejé de entintar nada más darme cuenta de que la cara de Leti no iba por buen camino:
A continuación, un segundo intento, también fallido. La cara ya molaba, pero no me gustaba el arranque del brazo derecho, ni la mano izquierda, ni la solución al esquelético, casi xilofónico costillar. Sobredosis de típex (amplíen la imagen para apreciarlo), y nuevo abandono:
Tercer intento. Por tener más reunidas las cosas, pasé a un A4, y aquí ya sonó la flauta. Mi única duda (miren en la siguiente imagen el ensayo a lápiz de otro Felipe) era dónde situar al príncipe, si a su derecha o a su izquierda.
Ganó la derecha, y sólo los cretinos encontrarán en esto alguna metáfora facilona.
Se echaba encima la hora de entrega, como siempre. Así que, para colocar a los entonces reyes Juan Carlos y Sofía, tiré por la calle de enmedio: imprimí en otro folio la parte que me valía del dibujo, y dibujé encima a Sus Majestades…
Edición, color digital, y ¡prueba superada! Miren de nuevo la imagen, ya terminada. Y luego sigan leyendo; hay más…

Hay una curiosidad: también envié una versión de Letizia con flores, por remarcar el origen Femen y activista del asunto –(recuerden que las Femen solían actuar, además de en toples, llevando una guirnalda de flores en la cabeza)–, pero al final se eligió la primera versión, sin flores, para asegurar el parecido.
Aquí está la versión descartada, la de las flores en el pelo. Creo que es la primera vez que ve la luz:

Otra curiosidad: la Redacción decidió cambiar mi inicial título de impacto «Letizia, cada día más porculera» por «Letizia, cada vez más tocapelotas».
Y la última curiosidad: mi cariño hacia esta portada tiene mucho que ver con el hecho de que, de las casi 80 que publiqué en los felices años de ‘El Jueves’, es la única que hice sin guionista.
En todas las demás, tuve a los mejores.

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LETIZIA TOCAPELOTAS
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