Como el original de la portada de ‘Letizia tocapelotas’, estos días se fue el dibujo original de otra obra también muy querida por mí.
Se lo ha llevado un buscador de pepitas de oro que, como en el caso anterior, también iba a tiro hecho y sabía bien lo que quería.
Les hilo a ustedes la historia de este dibujo:

Lo hice para la portada del dossier ‘Ser autónomo’ incluido en el número de Orgullo y Satisfacción que se publicó en septiembre de 2017. Era el número 37: faltaban sólo tres para el fin de la revista…
A diferencia del dibujo de ‘Letizia tocapelotas’, éste salió a la primera. No hubo boceto, ni descartes, ni errores: sólo existe este A4 original. El lápiz de la foto lo puse para que el comprador se hiciera una idea del tamaño:
Y, aparte de ese soy/estáis del bocadillo, ¿por qué no hubo errores?
Porque era un dibujo de esos que hacemos para disfrutar. Era una cuestión nada más que de dibujar tipos anónimos, sin el sufrimiento del parecido.
No como dibujar, por ejemplo, a Adriana Lastra (un martirio), que no me sale. O lo que me sale es un homenaje al gran Paco Alcázar, como le confesé al propio Paco vía Twitter. Aquí el pantallazo:
En este dibujo de los galeotes, la única obligación que me puse fue utilizarlo a modo de entrenamiento para una cosa más gorda que tenía que dibujar horas después. Ya verán ustedes el qué.
Así quedó para el color, arreglado el bocadillo y escaneado (ojo a un dato importante aquí: sin perder los grises, no en mi blanco y negro habitual)…

¿Y qué era eso tan gordo que iba a dibujar después?
Pues algo que quería mucho que me saliera bien.
Por lo que significaba, por de quién se trataba, y por el momentazo (no exagero) que vivíamos esos días.
Para saber más, veamos este chiste que también hice para aquel nº 37…
¿Qué pintaba en 2017 un chiste de Mariano y su famoso SMS a Bárcenas, mil años después de los hechos?
Pues que aquel nº 37 de la revista se lo dedicábamos a nuestro querido Manuel Bartual y a su reciente tuitazo planetario.
Ésta era la portada de aquel nº 37, que él mismo dibujó, haciendo un chiste con los famosos bollos de su célebre hilo y aquello que dijo Cristina Pedroche de que ese año le gustaría dar las campanadas con Manuel Bartual…
Y éste es el dibujo que publiqué en ese número; el dibujo que yo quería que me saliera bien, y que contenía un efecto para el que me entrené y que ensayé usando el anterior dibujo de los galeotes:

Aquí el original. El teclado, ya saben, es para hacerse idea del tamaño:
¿Y cuál era ese efecto que ensayé, y para el que me entrenaba? Un recurso que no había utilizado nunca hasta entonces (y por pereza, ay, no utilicé más): mantener los grises del escaneo y colorear sobre ellos.
El efecto produce un resultado bellísimo, pero se tarda más.
Aquí el dibujo tal como quedó listo para el color:

Para ir terminando, y despedirme de mi querido dibujo de los galeotes, diré que sólo me ha traído alegrías.
Es un éxito cada vez que –con motivo de la penúltima putada a nosotros los autónomos– lo subo a las redes sociales.
Y de él hice una tirada limitada que casi voló en una semana (y de la que algún ejemplar queda).
Hasta siempre, queridos galeotes.
Adiós, capataz del látigo.
Nos vemos aquí.
En la próxima putada que nos hagan a nosotros, los autónomos.

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AUTÓNOMOS Y GALEOTES
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